Cuando una opinión se respalda con compromiso se convierte en convicción.
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La menopausia en el nuevo milenio o “el fin de pedir disculpas”
El entorno cultural hacia la vida femenina influye en todos los aspectos que afectan cómo las mujeres experimentan esta etapa de su vida. El modelo cultural de la mujer en la menopausia también afecta cómo los médicos miran y tratan a las pacientes que pasan por esa fase de su ciclo vital. No sólo eso, sino que también afecta cómo las mujeres se ven a sí mismas y como las ve la sociedad, incluyendo aspectos de cómo deben lucir y comportarse, de acuerdo a ese modelo cultural de una mujer en menopausia.
Podemos decir que un tercio de la vida de una mujer la pasa en la menopausia, puesto que más del 90% de las mujeres hoy en día vivirán a través de esa fase y probablemente pasarán como 20 o 30 años más, como tales. Afortunadamente en la época actual, muchas permanecen activas, productivas o creativas un buen tiempo en esos años; por lo mismo, la imagen de la vida dentro y después del “cambio” tiene necesariamente que cambiar en este milenio.
La libertad de explorar
La descripción anticuada de una mujer menopáusica como alguien deprimida, sin pasión y aburrida debe tirarse a la basura. Contrario a la imagen de alguien que sólo está esperando “el día del juicio final”, las mujeres hoy en día reclaman el respeto que merecen con la edad y expresan su vitalidad en todos los aspectos de su vida. Vemos mujeres menopáusicas que son artistas, doctores, maestras, científicas, músicas, madres y abuelas. Las mujeres se reúnen en grupos, en centros de retiro o en el restorán con amigas, para redefinir esta fase de transición. Se comunican a través del arte, de la escritura, de la red, para apoyarse en un “envejecimiento consciente”. Algunas ya celebran el paso a la vida media como un rito.
La realidad es que la mayoría de las mujeres tienen en esta fase más energía para sus carreras, para el aprendizaje, para el disfrute de la vida. Saben que es mejor hacerlo ahora que después, porque no va a haber después. Todo esto es natural, porque a estas alturas ya tenemos más libertad de las tareas domésticas, de la educación de los hijos y podemos pasar de “pro-activas” (empeñadas en ayudar, apoyar, educar) a “sólo creativas” (usar la energía para crear).
Por una parte, las mujeres de esta edad tienen mayor experiencia en la vida y son más sabias, con más seguridad en sí mismas, lo que las empuja a la exploración interna y externa. Por otro lado, existe más conocimiento sobre lo que es la menopausia y eso nos da una ventaja para alterar nuestras propias ideas. Nuestra experiencia de la menopausia puede alterarse dramáticamente por esas nuevas ideas acerca de esta etapa vital, más la dieta y el estilo de vida. Lo notable es que nosotras mismas podemos cambiar esos tres aspectos dándonos más libertad para crear una vida más saludable, mental y físicamente.
Invertir más en auto-aceptación que en productos anti-edad
En el pasado, los medios publicitarios ponían una imagen de mujeres tristes, latosas, marchitándose, como la imagen de la menopausia. Eso llevaba a las mujeres a comprar productos para evitar llegar a convertirse en eso. Actualmente la imagen de la mujer madura, tanto comercialmente como en los medios tampoco es realista, ya que ponen modelos delgadas, de aspecto más joven de lo que son en realidad la mayoría. Es una técnica de mercadeo efectiva, ya que pone una meta inalcanzable, que lleva a gastar muchísimo dinero en cremas contra arrugas, programas de dietas, pastillas o cirugía para vernos más jóvenes y delgadas. La tragedia ocurre para la mujer batallando contra su propia naturaleza, resintiendo las arrugas que reflejan las sonrisas, las preocupaciones y los días soleados que nos costó crearlas.
Aprendamos a amar nuestro rostro, porque carga la historia de nuestra vida. Invertir en auto-aceptación nos dará más bienestar que invertir en productos anti-edad. Una mujer que encuentra el tiempo y el apoyo para reflexionar durante las etapas de la peri-menopausia y menopausia, se da cuenta de que esta transición ha sido un tiempo de aprendizaje y como dijo Germain Greer, autora del libro El Cambio: “los años del climaterio marcan el fin de pedir disculpas. El capullo del condicionamiento se rompe y la mujer femenina emerge finalmente”.
Cambios en el ciclo
Las mujeres encontramos algunos retos cuando nos vemos hacia el final de los años reproductivos; los cambios pueden ser normales, algunos no y hay que saber cuáles apoyos se pueden tener para enfrentar tales retos. El cambio común a todas las mujeres es que se detiene el sangrado mensual: en algunos casos de manera repentina sin más drama y en otros puede durar de 2 a 8 años el sangrado irregular, hasta que finalmente se despide. Estos patrones irregulares de sangrado en mujeres en sus cuarentas, puede darse por dos razones: cambios en niveles hormonales conforme se acerca a la menopausia o, más raramente, algo está mal con sus estructuras femeninas (ovarios o útero). En este último caso, pueden existir pólipos o quistes fibroides, que son condiciones benignas que se pueden tratar con cirugía o tratamientos naturopáticos; sin embargo, a veces puede haber irregularidades debidas a crecimiento de tejido anormal. Siempre es conveniente consultar con el médico. Aunque los ciclos irregulares causados por las fluctuaciones hormonales no necesitan tratamiento, en ocasiones una mujer o su médico discuten la ventaja de regular sus ciclos y para eso hay diferentes terapias desde naturales hasta tradicionales. Éstas se usan siempre que se haya evaluado con el médico si las irregularidades son debidas a cambios hormonales y no a los otros casos que se señalaron.
Remedios para irregularidades
Si la ovulación no ocurre (como sucede a veces en la peri-menopausia), no se produce progesterona por lo que la recubierta del útero es inestable y puede desprenderse a tiempos inesperados. Un medicamento que a veces el médico recomienda es la progestina, que es una forma sintética de la progesterona para suplementar los ciclos y el sangrado sea predecible. Existen también formas de progesterona natural (derivada de la soya) en forma de cremas, pastillas o tabletas, aunque aún está en debate qué tan bien se absorbe la progesterona natural. Notemos, sin embargo, que la progesterona y la progestina pueden causar efectos secundarios como hinchazón del cuerpo, fatiga y cambios de humor. A veces basta con ingerir anti-inflamatorios no esteroides (si no se es alérgica a los mismos) para controlar el sangrado excesivo. Los efectos secundarios potenciales son problemas gastrointestinales y hasta úlceras si se toman en exceso.
Existe otra técnica para controlar el sangrado excesivo que consiste en quemar o congelar el tejido que recubre el útero y removerlo. Esta opción debe discutirse ampliamente con el ginecólogo, especialmente si la menopausia no está tan cercana. Las pastillas para el control de la natalidad, también pueden ayudar a controlar los ciclos irregulares; en lugar de sólo dar progesterona/progestina como se dijo antes. Cuando el cuerpo aún produce estrógeno, las pastillas anticonceptivas dan ambas hormonas de manera controlada, de tal suerte que el ciclo hormonal en el cuerpo se cierra y la pastilla anticonceptiva lo reemplaza, con la ventaja de que se controlan otros síntomas asociados a la peri-menopausia. Por otra parte, aunque a veces se recomienda la terapia hormonal de reemplazo en los años de la peri-menopausia, para reducir los síntomas como bochornos, insomnio y sequedad vaginal, no es un tratamiento confiable para regular el ciclo y sí, se puede agravar el problema del sangrado abundante. Invitamos a las mujeres a reflexionar, a informarse, a conversar sobre el tema, para que finalmente elijan su propio modelo de mujer en la menopausia y aprendan a vivir esta experiencia como una etapa única e irrepetible de sus vidas.
PREGUNTAS SOBRE LA IMAGEN DE LA MUJER MENOPÁUSICA EN LOS MEDIOS COMERCIALES, pregúntate sobre esa persona retratada ahí:
¿Esa imagen se parece a ti y a tus amigas de la misma generación?
¿Tiene más de 5 kilos alrededor de la cintura, como la mayoría de las mujeres menopáusicas?
¿Su cabello muestra adelgazamiento?
¿Su piel es como la mayoría de las mujeres de esa edad?
Si la imagen no es realista, es sólo un anuncio para venderte productos anti-edad.
Eva, qué importante es compartir toda esta información con las mujeres, jóvenes, de mediana edad y de la tercera edad. Es básico y maravilloso.
¡Gracias!
Cris