No sigas por el camino ya marcado, avanza más bien por donde no hay sendero y deja una huella.
—
Germán quedó de llegar en media hora, tiempo justo para bañarme y vestirme. Estaba a punto de subir al ático a ver mis compritas cuando lo escuché jugando con Margot, así que bajé.
G: ¿Con quién comiste? hay dos de todo, ¿Vino Carlota o alguna de las tías?
Yo pongo cara de travesura, sonrío y le digo: no, adivina…
G: Mmmm… ¿Ella o él?
MF: Él
G: ¿Joven o viejo?
MF: Joven
G: ¿Guapo?
MF: Mmm, sí…
G: No, yo no he estado aquí para comer… mmm… ¿Alguno de tus primos?
MF: Nop…
G: Mmm… Que yo recuerde no te has puesto en contacto con ningún viejo amigo desde que regresaste… ¿Alguien nuevo? No, no le hubieras permitido la entrada hasta acá…
MF: Mira que me conoces…
G: Mejor que a mí mismo, darling… mmm… ¿Quién? ¿Quién?…
MF: Piensa, piensa…
G: No sería Oscar, ¿no?
MF: No, cómo crees, espero que siga en Brasil, que le esté yendo muy bien, que se haya casado, tenga hijitos y sea muy, pero muy feliz…
G: Linda, no sé, no sé, otro que se me viene a la mente es… Diego y que yo sepa no hemos tenido noticias de él, ni de su vida desde que le regresaste el anillo de compromiso, hace como una década. Además si no le he dicho yo cómo localizarte, no se me ocurre cómo podría dar contigo… Mmmm, ¿Quién más podría ser…?
Al instante descubre que tengo una sonrisa de oreja a oreja y pone cara de asombro…
G: ¡Nooooo!, Cuéntamelo ¡¡¡¡TODO!!!!,¿Por qué no me enteré antes?, quiero detalles… Bueno, primero dime: ¿Estás bien?, ¿Cómo te sientes?, anda quita esa cara y empieza a narrar…
MF: Primero necesito que me hagas un paro con mi mamá…
G: Qué emoción hasta parece que somos adolescentes de nuevo.
Dice riendo.
MF: Bueno, tú no has dejado de serlo del todo ¿¿¿he!!! ¡Ja!, Ella piensa que el que ha estado hoy conmigo has sido tú, así que nos ha invitado a cenar y ella te quiere contar su versión sobre el encuentro que tuvimos ayer por la noche con Diego afuera del café donde va con sus amigas los jueves, ¿Te cuento ahora o prefieres su versión primero?
G: Ja, ja, ja, no sé, porque la versión de Carlota debe ser bastante divertida y seguro me dará más detalles que tú, tienes suerte de que mi agenda para hoy esté vacía después de que haga una llamada…
Me ve y dice: sube por un suéter que empieza a refrescar, vamos por un café, llámale a Carlota y pregúntale que qué le llevamos para cenar, pero apúrate mujer que se hace tarde y no es que sea chismoso, pero tengo mucho que escuchar hoy.