No sabrías lo que es el coraje si sólo te hubieran sucedido cosas maravillosas.
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“Los ojos hablan.”
25 años después, un hombre quiere terminar algo que quedó incluso, ¿o será que 25 años tarda en cerrarse un caso, una historia, dos historias, un asesinato, una trama? ¿O fue que 25 años antes se escribió lo que él esá comenzando apenas a teclear?
Juan José Campanella parece un tipo normal, un argentino como muchos otros. No es precisamente joven o precisamente guapo; es bastante porteño, pero con todo lo internacional que se requiere para brillar en cualquier país. Se mantiene de dirigir series estadounidenses como “La Ley y el orden” y… prepárense… “Dr. House”, y de vez en cuando reúne todo lo necesario para regalarnos historias entrañables como “El mismo amor la misma lluvia”, “Luna de Avellaneda”, “El hijo de la novia” y ahora, “El Secreto de sus ojos”.
En Buenos Aires un grupo de amigos, dirigidos por un experto, se reúne “dos tandas de tres meses a lo largo del año desde hace ya 6 años, a ver películas”. Y en esta ocasión me tocó colarme, para ver al más famoso director argentino de la actualidad. En un teatrito pequeño y cerrado al público, dos figuras estaban en el escenario para platicar con nosotros. A pesar de sentirme un poco extraña (además de ser la única extranjera y una de las dos figurillas no miembros del grupo de amigos al que me referí), estaba realmente emocionada por la experiencia y más porque había visto unos días antes “El Secreto de sus ojos” y…¡es que tengo tanto que decir al respecto! Vamos por partes.
Cuando se mencionó el nombre de Campanella para asistir al taller causó algo como fanatismo rockero entre los cinéfilos y todo tiene que ver con su último trabajo, la cinta argentina más taquillera de toda la historia (en su país).
Para Juan Jo, como le dicen sus amigos, es una sorpresa todo lo que está sucediendo entorno a esta película. Para el director la respuesta tan abrumadora que ha tenido no tiene explicación. La primera vez que le pasó un acoso por parte de todo mundo fue gracias a su segunda obra “El hijo de la novia”, pero ahora ha rebasado la experiencia.
Campanella dice, “Tiene que ver con resortes internos de la película, cómo está contada, el ritmo, con la mecánica dramática que hace que interese”. Reconoce que quizás haya tenido que ver que el día del estreno no hubo un estreno internacional fuerte. Sus cintas comienzan con un público adulto y poco a poco vienen los jóvenes. Así que para él ayudó que no había otra cosa que ver, así que no le quedaba mucho a los jóvenes.
Pero para todos los asistentes tiene más que ver con la magnífica pieza cinematográfica que nos ofrece, misma que ningún cinéfilo mexicano debe perderse (al menos para decirme “estabas equivocada, no me gustó”).
¿Cuál es el secreto de los ojos de alguien?
-Y hace 25 años que me contesto lo mismo: “Dejá, fue otra vida”, pero ahora quiero entender todo –Dice convencido Benjamín Espósito.
-Mirar para atrás no es mi jurisdicción, me declaro incompetente – le responde Irene.
Benjamín se ha retirado de su trabajo en el juzgado y se encuentra solo. Ahora quiere entender por qué se encuentra solo y cómo llegó ahí y para averiguarlo utiliza el nuevo proyecto de vida: un libro. Está escribiendo una historia basada en algo que vivió hace 25 o 30 años. Y para poner las piezas juntas recurre al gran amor de su vida, una juez que piensa que eso ya es viejo y que no tiene caso revivirlo.
¿Por qué le ha afectado tanto y durante tanto tiempo? Simplemente porque fue algo brutal y sin un final feliz.
Hace dos décadas y media un terrible asesinato cae por accidente en sus manos, “La causa de Morales”, quien quedó en pausa desde el día en que murió su esposa; Morales, quien todos los días busca al asesino en las estaciones de trenes, es el hombre que tanto inquieta a Espósito, que tampoco volvió a ser el mismo desde que vio el cuerpo muerto de esa joven mujer.
¿Pero quién es Morales? ¿Esconde algo? Hay que ver sus ojos para saber que hay algo ahí, “está en estado de amor puro”, dice el protagonista.
Un asesinato terrible, un asesino perfecto, un esposo con ojos que guardan un secreto, una Argentina que vive tiempos difíciles, un juez que no para hasta el final, un amigo fiel, un amor no realizado, una investigación aparentemente exitosa… trama, intriga, inteligencia.
Esta cinta nos mantiene al filo del asiento, en todos los aspectos. Visualmente es impecable, tranquila, hasta que algo rompe con todo, el plano secuencia más comentado de los últimos años. Técnicamente impecable, con actuaciones magníficas, tiene la mezcla perfecta de thriller, toque humano, humor, acción y hasta romance. Suficientemente dura para que los caballeros no se sientan culpables por amarla y suficientemente con corazón para que las mujeres pidan “no la dejes ir”.
Esta coproducción argentina-española competirá por el Globo de Oro, por los premios Goya y, en México, por el Ariel, como película extranjera y ya se ha llevado numerosos premios a nivel internacional. Nada mal, para un cineasta que trabaja “como se debe” por tres meses al año y mientras sueña y vive… como se debe (sin comillas).
El Secreto de sus ojos
España/Argentina, 2009.
Director: Juan José Campanella.
Actores: Ricardo Darín, Soledad Villamil, Pablo Rago y la participación especial de Guillermo Francella.
Qué retechulo me quedó esto.
¡¡¡Nominada al Óscar como mejor película extranjera!!!
Una buena invitación al cine, gracias.
Gracias a ti, Elena,