Nos esmeramos tanto por darles a nuestros hijos lo que no tuvimos, que se nos olvida darles lo que sí tuvimos.
—
¡¡¡Nuevo año… Nueva década!!!
Sí, ¡en efecto, estamos comenzando un nuevo año! Pero algo que no muchos comentan es que estamos empezando una nueva década, es decir, ¡¡¡ya tenemos diez años de un nuevo milenio!!!
Yo me preguntaba hace no muchos años cómo sería mi vida en el siglo XXI, y pues ¡ya hasta diez años llevo viviéndola! Y… no lo había notado, eso de la década… hasta que hice un proceso en el que hacíamos el recuento del año, y en el que me puse en contacto con la celebración del fin de ésta, y ahora comenzamos una nueva… ¡Con un proceso de iniciación!
Estamos viviendo un tiempo sin precedentes, en el que las cosas pasan como nunca habían pasado, sobre todo en materia de conciencia. Se dice, desde perspectivas metafísicas, que estos son los tiempos en los que más acceso al despertar de conciencia se ha tenido en la historia de nuestra civilización, y se brindan las oportunidades para llevar a cabo estos procesos en todo momento y a todas luces.
Una gran cantidad de personas, de una u otra forma están viviendo experiencias que les hace cuestionarse sus vidas por eso, si ponemos atención podemos vivir este nuevo año de una manera más conciente y ¡aprovecharlo al máximo!
El año 2010 es el año de la iniciación, y entendiendo por iniciación como “poner algo en movimiento”, efectivamente es el momento de revisar qué es lo que estamos poniendo en movimiento en nuestras vidas y ser concientes de ello, ver qué ponemos en movimiento dentro de nosotros mismos, en nuestro entorno o para con otros.
Se empieza a percibir la urgencia de iniciar cambios, y es importante poner atención a estas energías porque al ser concientes nos permiten abrir nuevas puertas, unas que ni si quiera habríamos imaginado. Y al hablar de cambios, hablamos de energías que terminan y por lo tanto abren espacio a situaciones que empiezan, y saber que estamos vibrando en una energía que nos invita el cerrar ciclos para abrir nuevos, podemos prepararnos de una manera más conciente para llevar a cabo nuestros deseos… nuestros sueños.
Este puede ser un maravilloso año que nos contacte con la expansión y desde ahí nos inspire y nos lleve a concretar triunfos y a generar abundancia, pero en la misma línea de energía, pero en el polo opuesto, está la restricción y si optamos por ella nos limitamos, nos apagamos y nos conectamos con la destrucción.
Es importante elegir qué tipo de energía quieres en tu vida, una que te expanda y te haga crecer y puedas ver florecer más de ti mismo cada día, conectándote con la vibración de amor, o aquella energía que contrae, limita, opaca, arrebatando la oportunidad de crecer y vivir en amor y contactando profundamente con la energía del miedo.
Sí, este es un año de iniciación y depende de cada unos de nosotros/as qué elegimos echar a andar, qué elegimos cerrar y decir adiós, para poder abrir nuevas puertas, para dejar entrar nuevas experiencias y oportunidades en la vida que nos hagan crecer, disfrutar; ser más de lo que queremos ser.