No hay espectáculo en la Tierra más apetecible que el de una hermosa mujer preparando la cena para alguien a quien quiere.
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Este maravilloso correo electrónico nos relata la experiencia de usuarios que cambió sus vidas con estos dos elementos: ajo y aceite.
“Uso 3 dientes pequeños o 2 grandes de ajo, bien picaditos directo en el plato. Sirvo la comida normalmente en el plato y después coloco 1 cuchara sopera de aceite de oliva por encima de todo ¡¡¡¡y como con mucho apetito!!!!
Resultado: Inicié el tratamiento el 14 de julio de 2006, en 2 meses adelgacé 6.800 kilogramos y el día 23 de octubre de 2006 volví a mi endocrinóloga y ella boquiabierta me informó que tendría que alterar el dosaje de mi remedio para el hipotiroidismo, pues la cosa revirtió.
Mi TSH que era 9,20… bajó para 0,09 cuando la tasa considerada normal, en un organismo en que la tiroides funciona normal va de 0,27 la 4,20 mUi.
No utilizo más los remedios de hipertensión porque ya no son necesarios. En síntesis…estoy muy feliz con ese tratamiento natural.
Y pretendo continuar con el uso, mi principal problema es seguir con solamente la medida indicada…porque ¡¡¡¡a-d-o-r-o el ajo y aceite de oliva!!!!
Esto es una sugerencia para personas que tienen problemas de colesterol y presión alta.
Hace diez meses mi corazón estaba cansado según el cardiólogo. Me hicieron electro, radiografía de tórax, examen de sangre. En esa época andaba con derrame de sangre en la vista e invidente del ojo izquierdo. Leí en Internet las propiedades del aceite virgen y del ajo. Comí ajo y aceite de oliva por diez meses, todas las noches, a la base de 1 diente bajé 20 kilos de peso.
Hace 15 días fui de nuevo al cardiólogo. Mi corazón está fuerte. Me hicieron electro, radiografía de tórax y examen de sangre, viendo los resultados el médico me detuvo por más de 30 minutos para que yo explicara cómo había conseguido eso.
Visión perfecta, corazón fuerte, arteria aorta rectificada (estaba sinuosa), área cardiaca, pulmonar y vías respiratorias normales, ácido úrico bajo, glicemia baja, triglicéridos bajo, colesterol bajo, THC de la tiroides bajo.
El aceite virgen de oliva es cicatrizante, antiinflamatorio, reduce el colesterol y los triglicéridos cuando se evita otras grasas y el azúcar refinado.
Utilice por lo menos por 90 días para sentir la diferencia.
Dosis:
Puede ser tomado engulléndose entero, crudo, como píldora.
Ejemplo: Personas con ochenta kilos, 4 dientes de ajo al día, espaciándose uno a cada comida.
El ajo crudo se machaca con el aceite. Dejar reposar el macerado por lo menos 2 horas antes de usar. Se puede tomar en un caldo de carne, gallina o de legumbres y se agrega cuando esté bien caliente y añadir pan, nuevo o viejo, de preferencia integral.
Se toma tibio.
Al ser tomado en la noche por ser calmante, proporciona un sueño profundo y reparador.
Indicado principalmente para niños y ancianos.
El aceite atenúa el olor y el gusto del ajo y no deja mal aliento al día siguiente.
En este caso se puede comer el ajo como dosis única, un diente de ajo para 20 kilos de peso, mezclados al aceite. Normaliza la presión en menos de 30 días.
Mejora la circulación en general, mejora todos los órganos internos, lo que es evidente en diabéticos, pues estabiliza en 30 días los casos menos graves.
500 ml de aceite de oliva virgen y 500 g de ajo es una cantidad que no cuesta mucho y tienes para consumir como remedio por 15 días o más.
Sale mucho más barato que comprar medicamentos y es un remedio natural.”